Teambuilding entre fogones

Las empresas cada vez destinan más tiempo y presupuesto en actividades de TeamBuilding, y es que está comprobado que una inversión acertada en actividades de ocio con tu equipo, revierte favorablemente en beneficio de la propia empresa.

Sin embargo, muchos hemos puesto excusas alguna vez para no asistir a esas actividades. No importa el tamaño de la empresa o el dinero invertido. Se cometen auténticas meteduras de pata.

Cuatro puntos básicos para no fracasar estrepitosamente:

  1. Debemos escaparnos de la oficina.
  2. No forzar (demasiado) a las personas a salir de sus zonas de confort.
  3. Competir en serio nunca servirá para cohesionar a un equipo pero establecer objetivos y “retos” de forma lúdica sí que puede ser un gran catalizador de cambios.
  4. Cuida el tiempo. Tanto en la duración de la actividad como en el momento en que la organizas.

La moda foodie llega a los recursos humanos

En los últimos años se ha producido un auténtico boom en torno a la cocina. Programas de televisión en prime time, blogs con miles de seguidores, publicaciones de gran éxito en ventas, chefs convertidos en celebrities. Cocinar es más sexy que nunca, y muchas empresas lo saben. Por eso los cursos de cocina y las actividades alrededor de la comida son cada vez más demandados.

¿Por qué cocinar puede convertirse en la actividad de teambuilding perfecta?

 

  • Cocinar nos trasporta a un ambiente confortable y familiar. El sentimiento de pertenencia a la empresa es algo puramente emocional. Para alimentarlo, debemos alejarnos del ambiente de cada día y de las cuatro paredes de siempre y entrar en un ambiente que facilite crear un estado de confianza, de relax, de ser uno mismo. Útil para: Momentos de cambio en la empresa o antes de una punta de trabajo donde será necesario un empujón extra. También como forma original de cambiar la típica cena de verano o navidad en la que sólo hablas con las dos personas que te tocan al lado.
  • Todos obtienen una recompensa: El equipo obtiene la satisfacción de elaborar un menú completo que puede disfrutar con los compañeros. Y si encima te dicen que está bueno, te sientes “realizado” de un modo nuevo. Útil para: sentar las bases de unidad de un equipo nuevo o afianzar a los equipos ya asentados. Puede además ayudar a solucionar problemas de comunicación porque obliga a comunicar ideas que se salen de la rutina y se dan por supuestas.
  • Se crea una atmósfera que facilita que las personas se muestren como en realidad son. Esta ventaja puede ser muy útil para los managers que necesitan conocer mejor a su equipo, identificar a posibles líderes y descubrir capacidades y aptitudes muy difíciles de apreciar en el día a día. Útil para: Descubrir talento, desenmascarar personalidades, y también para conseguir respuestas sinceras sobre realidades de la empresa. Pregúntale qué piensa sobre la nueva campaña comercial mientras corta el puerro en juliana y ya verás cómo te dice la verdad.
  • La experiencia se puede compartir en casa y con amigos. Al repetir el menú que hemos aprendido en casa, llevamos a nuestra familia o amigos un mensaje positivo de la empresa donde trabajamos. Qué es más satisfactorio: Que te inviten a una paella en Valencia o ese momento en el que dices “ya hago yo la paella que me han enseñado como se hace la auténtica de verdad, verdad”. Útil para: Reforzar vínculos emocionales con la empresa y retener talento.
  • Es muy divertido: Si la clase está bien conducida el tiempo pasa volando, te lo pasas bien, descubres cosas nuevas de los compañeros, y todos nos humanizamos y desestresamos, también los directivos. Útil para todo: pero en especial para equipos desanimados y para empresas que han pasado o pasan por un momento difícil.

¿Aún piensas que es mejor llevarles otra vez a hacer una gymkana por el casco antiguo?

lapatente (103)

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