Lava bien las patatas para eliminar la tierra que puedan tener. Ponlas en una olla que lleve incorporado el sensor de control de temperatura, añade la sal y cúbrelas con agua.
Pon en marcha el sensor de control de temperatura "Bosch" para conseguir un control de temperatura de coción del agua y selecciona una temperatura de “hervido” de aprox 150ºC de éste modo las patatas se cocinarán a una temperatura suave y evitará que se rompan.
Déjalas cocer unos 15-20 minutos y comprueba la cocción pinchando la más grande con un palillo. Si crees que les falta un poco déjalas unos 5-10 minutos más. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas.
Pasado este tiempo elimina el agua de la olla dejando las patatas dentro. Pon la cazuela al fuego con las patatas de nuevo para secarlas. Remueve la cazuela a fuego suave durante unos 2 o 3 minutos para que las patatas se vayan secando y haciendo una capa de sal en la superficie. Retíralas del fuego y déjalas reposar unos minutos.
Mientras estas cociendo las patatas prepara la salsa. Saltea la cebolla en una sartén con un chorro de aceite, hasta que la cebolla esté tierna.
Pon la cebolla un recipiente para triturarla junto al ají, el queso troceado, las galletas, la sal, un poco de leche y la pimienta. Tritura y añade más leche si queda demasiado espesa. Tiene que quedar cremosa.